La innovación frena crecimiento de Pymes

Una cooperativa turística del volcán Mombacho, Granada, funciona desde hace cinco años, pero al término de cada lustro su facturación es menor o igual al año anterior. ¿Por qué?, se han preguntado sus propietarios y la respuesta más certera es que la inversión en tecnologías o herramientas para hacer más eficiente el trabajo es nula, a diferencia de otros negocios que ofertan los mismos servicios pero que han logrado crecer en atención a turistas y por tanto en el número de trabajadores.

Este negocio turístico, emplea a seis personas, y bajo la variable de la Ley de Promoción y Fomento de la Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Ley 645) opera como pequeña empresa. Sus trabajadores no están inscritos a la seguridad social y hasta hace poco adquirieron un número RUC. Su oferta turística es bastante básica: cabalgatas por los cafetales de la propiedad con guías que no manejan el idioma inglés. La única promoción del negocio es un rótulo pintado en un retazo de madera.

Ese panorama se repite en la mayoría de las pymes de Nicaragua. Según la Encuesta de Empresas Sostenibles 2015, elaborado por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), solo el 15% de las micros y el 37% de las pequeñas invierten en nuevas tecnologías como una estrategia para mejorar su capacidad empresarial. Y solo el 16% de micro negocios realizan mejoras en la organización y capacidad de gestión de la empresa.

“La innovación es clave, para ser competitivo. La pymes estamos bajos en temas de innovación, en general en el sector, son muy pocas las empresas que han surgido con ideas nuevas, es un tema de elevar las capacidades y darle las herramientas a las pymes para innovar, valoró la presidenta de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur), Lucy Valenti. La dirigente turística reconoce que para ser competitivo se necesita innovación, un factor en la que las pymes se encuentran “bajas”, debido a que son muy pocas las empresas que han surgido con ideas nuevas. “Es un tema de elevar las capacidades y darle las herramientas a las pymes para innovar”, plantea Valenti. En Nicaragua, el 90% de las empresas turísticas son pequeñas y medianas. 

Canatur, agrega Valenti, ha insistido en la necesidad de innovar en las empresas turísticas,  pero no solo en temas administrativos o de decoración, o productos sino en la diversificación de actividades, pues, por ejemplo, la mayoría de los operadores copian el producto de otro y no se dedican a desarrollar nuevos.

“Las pymes requieren innovar, han sido empresas que vieron en el turismo una oportunidad y no se han formado en temas de turismo, pero que tienen una propiedad bonita y que la quieren poner en valor para el turismo, pero no tienen las herramientas, es muy importante la formación para brindar la capacidad para innovar”, manifiesta Valenti. Justamente eso le ocurrió a la cooperativa turística del volcán Mombacho. 

Financiamiento

El director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Juan Sebastián Chamorro, considera que en la medida que pymes realicen más inversión en nuevas tecnologías, mejoren su gestión y lleven contabilidad, podrán tener un mejor control de sus costos o reducirlos a través de procesos más eficientes.

Chamorro también dice que el acceso a financiamiento podría ser clave para que las empresas puedan incorporar nuevas tecnologías. Sin embargo, continúa, el informe de empresas sostenibles señala que la tasa de rechazo de solicitudes de préstamos es mayor entre las empresas más pequeñas que entre las grandes. 

“Por tanto, es necesario trabajar sobre esas razones de rechazo, dentro de las cuales puede estar la falta de garantías suficientes o falta de título de propiedad para acreditar garantías.  En Nicaragua se han aprobado instrumentos legales con el propósito de facilitar a las empresas más pequeñas acceder al financiamiento”, señala. 

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Alguno de esos instrumentos, según Chamorro, es la Ley de Sociedades Recíprocas para la Micro, Pequeña y Mediana Empresas, aprobada en 2008 y cuyo alcance no ha sido analizado a profundidad; sin embargo llevarlo a cabo, puede brindar herramientas para su mejora. Otro es la Ley de garantías mobiliarias, en vigencia en 2017.

“Otras formas de acceder a nuevas tecnologías y modelos de gestión a costos más bajos para las empresas podría ser a través de  asociatividad/gremialidad, para hacer compras conjuntas o contratar consultores especializados entre varias empresas a fin de que sea más económico”, recomienda el director ejecutivo del Funides.

Por su parte el consultor internacional e investigador especialista sobre pymes, Emilio Zevallos, explica que las pequeñas y medianas empresas de Centroamérica  hacen lo que pueden para ser más competitivas, y más bien ve un problema de productividad relacionado a la formación y competencias. “Para incorporar nuevas tecnologías deben saber cuál es la que requieren y cómo manejarlas, regresamos al tema de formación y competencia”, agrega.

Zevallos, especialista radicado en Costa Rica y conocimiento del panorama centroamericano, aduce que  “las pymes no cuentan con recursos para innovar en el sentido convencional, nuevo productos, y aunque más del 80% de ellas no innovan en ningún sentido, las que lo hacen, se enfocan en procesos o modelos de gestión, que es lo que pueden hacer dado su acceso a recursos”.

Políticas públicas

De acuerdo con el director ejecutivo del Funides, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha señalado como una alternativa para mejorar la competitividad, brindar apoyo, técnico y financiero, a las micro y pequeñas empresas, a fin de que estas puedan adoptar tecnologías y modelos de gestión que mejoren su eficiencia y aumenten su competitividad.

“Dentro del apoyo técnico, el BID señala que pueden contemplarse la implementación de Servicios de Extensión Tecnológica (SET). Estos incluyen el apoyo directo a los procesos de adopción tecnológica, por ejemplo brindando asistencia técnica o a través de asesoramiento tecnológico”, expone Juan Sebastián Chamorro. 

Además, asegura que no se puede pasar por alto las condiciones básicas que requiere un país para ser competitivo: infraestructura adecuada, precios de energía competitivos, mano de obra adecuadamente capacitada y entorno político estable.

Sobre las políticas públicas que se necesitan para desarrollar a las pymes, Chamorro, dice que en Nicaragua se han impulsado varias que van desde la agilización y simplificación de los trámites de inscripción de las empresas, hasta simplificación de los regímenes fiscales y reducción de los impuestos.

El presidente del Consejo de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme) Leonardo Torres cree que el rezago en innovación en las mipymes es un tema en el que se debe trabajar aceleradamente a través de los Centros de Desarrollo Empresarial. “No innovar afecta el nivel de competitividad de las empresas”, coincide Torres con otros expertos. 

Torres también dice que  las instituciones públicas juegan un papel importante para certificación de las pymes, aunque los esfuerzos siguen siendo insuficientes porque las mipymes rondan las 300,000 en Nicaragua, por lo que es difícil llegar a un grupo importante. 

A la vez enfatiza en el aporte a la economía de las micro, pequeñas y medianas empresas, pues citando al BID dice que estas impacta en la reducción de la pobreza. Si las mipymes accedieran a más tecnología su desarrollo afectaría positivamente el crecimiento económico de Nicaragua. 

 

Con información de Agencias

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